DIVORCIO Y NUEVO CASAMIENTO


Desde la perspectiva divina el divorcio es ajeno al plan divino, el matrimonio es una institución divina para siempre en un mundo perfecto y sin pecado (Genesis 1:26-28).
En un mundo caído el matrimonio es hasta que uno de los cónyuges muera (Romanos 7:2).
El pacto matrimonial es uno de las más grandes verdades que la Biblia enfatiza en todas sus esferas, inclusive Dios compara la relación marital a la relación que debe tener Cristo con la iglesia (Efesios 5:25-27).
Dar este paso es uno de los más importantes en la vida, y se debe reconsiderar tanto por los novios, como por la iglesia, los ministros deben aconsejar a los novios antes de dar este paso.
"Los que profesan ser cristianos no debieran contraer matrimonio hasta haber considerado el asunto cuidadosamente y con oración, desde un elevado punto de vista, para ver si Dios puede ser glorificado por tal unión. Luego deberían considerar el resultado de cada privilegio de la relación matrimonial, y tomar como base de cada acto el principio santificado". (Mensajes para los Jóvenes, p. 459).
El matrimonio es de origen divino únicamente entre un hombre y una mujer, cualquier desviación sexual está contra de la voluntad de Dios. Basados en este principio, notaremos que un mundo caído lo único que puede romper este pacto o voto matrimonial es el adulterio, o cualquier aberración sexual, a menos que exista el perdón. Jesus enfatiza esto:
“Él les dijo: Por la dureza de vuestro corazón Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así. Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.” S. Mateo 19:8-9 RVR1960
"En el sermón del monte, Jesús indicó claramente que el casamiento no podía disolverse, excepto por infidelidad a los votos matrimoniales. "En el sermón del monte, Jesús indicó claramente que el casamiento no podía disolverse, excepto por infidelidad a los votos matrimoniales. “El que repudiare a su mujer—dijo él,—fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio". (HC 309.3)
En este caso la parte inocente puede volverse a casar, o quedar sola, a menos que exista el perdón como dijimos anteriormente, de lo contrario Jesus está diciendo que el que se casa con la repudiada también adúltera, es como matar dos pájaros de un solo tiro podríamos decir.
En la Biblia no existe ningún prohibición de contraer un nuevo matrimonio cuando hubo infidelidad, esto incluye toda aberración sexual (1 Cor. 6: 9; 1 Tim. 1: 9, 10; Rom. 1: 24-27). De lo contrario Jesus lo hubiera dicho o lo hubiera comunicado por medio de algún apóstol. Por otro lado existe una segunda razón por la que puede existir un divorcio, según Pablo es cuando existe agravio o violencia doméstica, pero este caso es más delicado, aquí no puede haber un segundo matrimonio, un segundo matrimonio sería cometer adulterio en este caso.
“Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.” 1 Corintios 7:13-15 RVR1960
Por lo tanto "No hay una enseñanza directa en las Escrituras con relación a un nuevo casamiento después del divorcio. Hay, sin embargo, una clara inferencia al respecto en las palabras de Jesús, registradas en Mateo 19: 9, que aprobaría el nuevo casamiento de la persona que ha permanecido fiel a los votos matrimoniales, y no aprobaría el nuevo casamiento del cónyuge que fue infiel a esos votos". (Manual de Iglesia 2015 p.162).
LA IGLESIA, EL DIVORCIO Y NUEVO CASAMIENTO
Cuando son miembros de la iglesia los que fueron infieles al voto matrimonial, deben de ser separados de la congregación.
En este asunto la iglesia debe de tener mucho tacto, los líderes deben contribuir a que exista el amor entre los cónyuges, la iglesia no debe de apoyar el divorcio, aunque haya habido infidelidad, pero esa no es la esfera de la iglesia, la esfera de la iglesia es unir, no dividir, en este caso la iglesia solo apoya el matrimonio pero no el divorcio. La iglesia debe hacer todo lo posible por restaura la relación matrimonial entre los cónyuges, pero nunca participar o incitar a un divorcio. Esto estaría contra a nuestros principios como iglesia.
Lamentamos que en algunos sectores de nuestra iglesia, hayan habido pastores que por alcanzar el blanco han permitido que personas que aunque las leyes las haya divorciado, pero delante de Dios están casadas, y solo por alcanzar el blanco de bautismos han incitado a parejas a volverse a casar sin haber cumplido con los requisitos presentados. Estos son casos en donde la iglesia debe de analizar con sumo cuidado.
Por otro lado "Aunque el matrimonio fue realizado por primera vez por el mismo Dios, se reconoce que los seres humanos viven ahora bajo gobiernos civiles; por lo tanto, el matrimonio tiene un aspecto divino y otro civil. El aspecto divino está gobernado por las leyes de Dios; el civil, por las leyes del estado". (Manual de iglesia 2015 p. 163)
El estado es el único que puede divorciar, pero solo cuando este cumpla con las condiciones que demanda Dios, el pacto matrimonial solo puede disolverlo la infidelidad como vimos anteriormente y esto le compete al estado, por otro lado, el estado puede divorciar a personas sin mérito alguno, pero para Dios siguen estando casadas.
"Una mujer puede estar legalmente divorciada de su esposo por las leyes del país y sin embargo, no estar divorciada a la vista de Dios ni según la ley superior. Aunque las leyes del país concedan un divorcio, los cónyuges siguen siendo marido y mujer de acuerdo con la Biblia y las leyes de Dios". (El Hogar Cristiano, p. 313).
"Quiero decirle que hay un solo motivo por el cual un esposo puede separarse legalmente de su esposa, o una esposa de su esposo, y este motivo es el adulterio. Si vuestros temperamentos no congenian, ¿no glorificáis a Dios cambiando dichos temperamentos?". (El Hogar Cristiano, p. 313).
Si un nuevo matrimonio no llena las condiciones descritas anteriormente, la iglesia está en total desacuerdo en celebrar un nuevo matrimonio, pero solo cuando se han seguido los pasos necesarios para un nuevo matrimonio, es este caso es que la iglesia debe de aceptar la unión de los nuevos cónyuges.
En el manual de iglesia adventista 2015, hay once incisos donde presenta la posición oficial de la iglesia en cuanto al divorcio y un nuevo matrimonio, y dice el onceavo párrafo.
"Ningún pastor debe oficiar en el nuevo casamiento de una persona que, bajo las estipulaciones de los párrafos precedentes, no tenga derecho, según la Biblia, a volver a casarse". (Manual de Iglesia 2015 p.166).

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